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El Huarache

Voz y Huella del Mezquital

Productores de Ixmiquilpan denuncian abandono del campo y crisis ganadera

San Antonio, Ixmiquilpan, Hidalgo, 3 de enero de 2026. Productores agrícolas y ganaderos de la comunidad de La Huerta Capula consideran que el campo enfrenta abandono por parte del gobierno, así lo expone el señor Marcelo Mezquite Paredes, ex comisariado de la comunidad y ex regidor, junto con su esposa Minerva Hernández Ángeles, ambos agricultores.

Uno de los problemas más graves se presentó hace aproximadamente dos años, cuando el precio del forraje alcanzó hasta los 300 pesos. Esta situación obligó a muchos ganaderos a vender sus animales ante la imposibilidad de cubrir los costos de producción. Como ejemplo, relató el caso de un amigo que tuvo que vender 200 cabezas de ganado por la dificultad para adquirir los insumos necesarios.

“Ahorita los corrales están abandonados”, afirmó.

Otro factor determinante es la baja demanda de leche, así como el ingreso de ganado proveniente de otras regiones, lo que ha reducido la oferta local. Mezquite Paredes explicó que actualmente el litro de leche se paga alrededor de 8 pesos, una cifra que no compensa los gastos que implica mantener una vaca.

“Llegaba gente que tenía entre 15 y 20 vacas lecheras y se llevaba todas las pacas; rápido se iban los carros. Ahora ya no”.

Asimismo, señaló el desabasto de mano de obra como una problemática creciente, situación que atribuyó a los apoyos económicos otorgados por el gobierno a los jóvenes. Esta falta de trabajadores ha afectado tanto a la ganadería como a la agricultura. “Los chalanes ya no quieren trabajar. ¿Por qué? Porque el gobierno les da a manos llenas. A los hijos hay que enseñarles a pescar, no a darles el pescado”.

Minerva Hernández Ángeles lamentó que, a pesar de recibir becas, muchos jóvenes no se comprometen con sus estudios ni con el trabajo. “En mi barrio hay jóvenes que nada más se van a tomar a las tienditas; van a la escuela y ni siquiera entran a sus clases, pero la beca no les falta, cada pago les llega”, comentó con tristeza.

Marcelo Mezquite también criticó que el aumento al salario mínimo no beneficia a los campesinos, ganaderos y agricultores, quienes no cuentan con un sueldo fijo.

“A nosotros nadie nos sube el sueldo. Nosotros no tenemos sueldo; con lo que trabajamos comemos y salimos adelante”.

Además, explicó que la inflación ha encarecido considerablemente los insumos agrícolas, elevando la inversión necesaria para sembrar. “La semilla vale como 6 mil pesos el bulto, y para sembrar una hectárea necesitas dos. Son 12 mil pesos, sin contar la preparación del suelo, el diésel y todo lo demás”.

Finalmente, el matrimonio de productores agricolas coincidieron en la necesidad de recuperar programas de apoyo que permitan adquirir animales, semillas e insumos, y que el sector agrícola y ganadero vuelva a ser una prioridad en la agenda gubernamental. “Que haya proyectos de producción, pero buenos proyectos. Todos vivimos de lo que nos da la tierra”, señalaron.

A pesar de la baja demanda de forraje, ambos productores continúan con su actividad y cada lunes ofrecen sus productos en el tianguis de animales de la región, como una forma de resistir ante la crisis que atraviesa el campo.