Pacula, Hidalgo, 10 de julio de 2025. Don José María Franco, originario de la comunidad de Agua Fría, municipio de Jacala, y su esposa Juana Rubio fueron los primeros pobladores de la comunidad de Canoas, según relató en entrevista su bisnieto, Octavio Franco Labra.

Octavio contó que su bisabuelo exploró parte del municipio de Pacula y quedó encantado con la zona conocida como La Laguna. Fue entonces cuando, ante el jefe político del distrito de Jacala de aquella época, presentó un denuncio por una extensa franja de tierra «de loma a loma, casi hasta llegar a Saucillo» y comenzó a criar ganado.
Durante una convivencia en el estado de Querétaro, don José María compartió unos tragos con Calixto Lugo, a quien le ofreció trabajo. Calixto aceptó sin dudar y se mudó con su familia al nuevo asentamiento, haciéndose cargo del ganado de don José María.
Con el paso del tiempo, Calixto le pidió un terreno para construir su casa y una vaca, con la intención de motivarse a cuidar mejor los animales.
Entre risas, Octavio recordó: «Don José María se dio cuenta de que las vacas que morían eran solo las suyas, mientras que a Calixto, que fue abuelo político de mi papá, los animales le rendían bien. Mi bisabuelo decía que Calixto no era muy legal que digamos».
Así fue como la comunidad comenzó a crecer y distribuirse la tierra. Los apellidos Franco y Lugo se perpetuaron en la región. Don José María tuvo un hijo llamado Cirenio, quien a su vez fue padre de Zenaido Franco Lugo, padre de Octavio y de otros nueve hermanos. Octavio, desde sus veinte años, formó su familia junto a María Abraham Vega, originaria de Potrerillos, con quien tuvo cinco hijos: cuatro mujeres y un varón, que actualmente residen en Estados Unidos.
Otro apellido ligado a la historia de Canoas es Rubio, el de Juana, esposa de don José María. Su hermano, Trinidad Rubio, es recordado por construir la chimenea de piedra, arena y cal que se encuentra en la zona de La Laguna. Esta estructura evita la filtración de agua en un antiguo socavón.
Finalmente, el nombre de Canoas se consolidó debido a que a un lado de la laguna se colocaban canoas de madera de encino o enebro, donde se depositaban sal y alimento para el ganado.
Fue así como esta comunidad se ha ido construyendo con el esfuerzo y la unión de sus habitantes. Esto se refleja en su capilla, donde se puede apreciar la importancia de la colaboración comunitaria, ya que, por familias o de forma individual, realizaron donaciones para su construcción e implementación, como lo son sus bancas.

