• Sáb. Mar 7th, 2026

El Huarache

Voz y Huella del Mezquital

Estudiantes de Antropología de la UAEH conocieron el patrimonio cultural de Ixmiquilpan

Alumnos de la carrera de Antropología Social de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) visitaron la parroquia de San Miguel Arcángel, de Ixmiquilpan, se mostraron entusiasmados al conocer la historia y los murales que embellecen el recinto.

Como parte de sus estudios, hicieron un recorrido por la zona Valle del Mezquital, nos compartieron que luego de su visita por la parroquia de San Miguel Arcángel y que dicho recorrido (ya de regreso a Pachuca) terminarían en el ex-convento de Actopan.

Ixmiquilpan tiene una belleza particular que muestra la ambigüedad del clima, por un lado, es una zona árida, pero por otro lado tiene la belleza que deja a su paso el Río Tula y los balnearios que nacen de los manantiales termales.

Escribir sobre la historia de Ixmiquilpan es algo que nos llevaría días y que incluso, se replicaría una obra al estilo de La nube estéril, del autor Antonio Rodríguez, comenzando porque al menos el 80% de las comunidades cuentan con su propia iglesia, la razón por la que no todas cuentan con una iglesia es porque con el paso del tiempo se han ido independizando, dividiéndose en barrios, sin embargo, mantienen sus tradiciones, frecuentando y cooperando con las iglesias a la que pertenecieron desde un principio.

Ixmiquilpan, tiene diferentes puntos de atracción como lo son la Diana Cazadora, el Puente de Piedra, El Museo de la Cultura Hñähñu, entre otros, como el parque Benito Juárez y los balnearios.

Algo que les sorprendió conocer a los estudiantes de la UAEH fue que, al Santo Patrono de Ixmiquilpan, San Miguel Arcángel se le hiciera menos fiesta que al Señor de Jalpan, sin embargo, la explicación a este fenómeno es que San Miguel Arcángel es un santo venerado a nivel universal, en contraste con el Señor de Jalpan, a quien su veneración viene más a un culto local.

Otro dato interesante de Ixmiquilpan que llamó su atención es que, durante la época de la colonia, fue uno de los municipios menos invadidos por la raza española, esto se debe a que, al ser una zona árida, no había mucho que los españoles explotaran, siendo esto, al final, una ventaja para el pueblo.