* Deja huella de su gestión y un directorio amplio de amistades que reconocen su trayectoria.
El Tephé, Ixmiquilpan, Hidalgo. Con una trayectoria de 43 años al servicio de la educación, el ingeniero Juan Salazar Morales, ahora exdirector del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTa) número 67, concluyó recientemente su tercera gestión al frente de esta institución ubicada en la comunidad de El Tephé, municipio de Ixmiquilpan.
Reconocido por su amplio conocimiento de la vida social, política, económica y educativa del Valle del Mezquital, el ingeniero Juan Salazar ha desempeñado cargos directivos durante más de 35 años, de los que se desprenden 20 años en el Valle del Mezquital: Seis al frente del CBTa 179 de Alfajayucan y 13 como director del CBTa 67, además de jefe de área a nivel estatal en dos ocasiones.
Egresados, padres de familia y docentes de distintas generaciones coinciden en señalar que una de sus principales aportaciones ha sido su constante preocupación por la educación media superior, el acompañamiento académico de los estudiantes y la mejora continua de la infraestructura educativa, aspectos que considera fundamentales para la formación integral de los jóvenes.
En entrevista, el ingeniero Juan Salazar explicó que el reciente cambio de director se dio en el marco de los tiempos administrativos establecidos por las autoridades educativas. Su periodo concluyó en agosto y, aunque existía la posibilidad de una prórroga debido a la ausencia de convocatoria, las autoridades superiores determinaron finalmente realizar el relevo.
“Las autoridades decidieron hacer el cambio y, como siempre, somos respetuosos de las decisiones institucionales”, concretando el cambio el día 15 de octubre, cuyo proceso generó cierta confusión entre la comunidad escolar, toda vez que, por escasos días, ocurrió un movimiento sindical relacionado con inconformidades laborales, pero ajenas a su gestión de director.
Al hacer un recuento de su más reciente periodo al frente del CBTa 67, de cuatro años consecutivos, el ingeniero Juan Salazar reconoció que resumirlo en pocas palabras resulta complicado, debido a la cantidad de programas y proyectos impulsados.
Destacó como uno de los ejes centrales de su trabajo el acompañamiento académico y de comportamiento personal de los estudiantes, así como la atención constante a los padres de familia, dejando en claro que la formación integral va más allá del aula y requiere estrategias permanentes para fortalecer valores, disciplina y sentido de pertenencia.
Uno de los retos que, aseguró, sigue vigente es el abandono escolar, un fenómeno que considera responsabilidad compartida de todos los actores educativos, sustentando su filosofía en la tesis de un subsecretario de educación, que dice: “El abandono escolar sólo puede considerarse un fracaso de todos los que estamos inmersos en el centro educativo”.
En materia de infraestructura, el ingeniero Juan Salazar destacó avances significativos durante su gestión, entre ellos la renovación de la fachada principal, andadores internos y externos, estacionamiento, sala audiovisual, explanada, cancha de fútbol rápido y un local de comercialización. Asimismo, resaltó la gestión de un techado de más de 1,100 metros cuadrados, que complementará el auditorio del plantel y permitirá fortalecer actividades culturales, artísticas y deportivas en beneficio de la comunidad educativa y de la región.
“Siempre queda la sensación de que algo faltó por gestionar, porque no todo depende de uno; muchas decisiones corresponden a otras instancias, sin embargo, culmino satisfecho con lo realizado en esta tercera gestión”.
