Ixmiquilpan, Hidalgo; a 2 de septiembre de 2026. Andrea Descanie, artista plástica y docente originaria de Rosario, Santa Fe, Argentina, llegó a México en 2022 para participar en un encuentro internacional de muralismo y, sin imaginarlo, terminó encontrando en Ixmiquilpan una tierra que considera hoy su casa por adopción.

Su estancia de cuatro años en nuestra región estuvo marcada por la pintura, el muralismo, la enseñanza, la convivencia con artistas y comunidades, así como por un profundo acercamiento a la cultura hñähñu del Valle del Mezquital.
Andrea Descanie narra que en 2022 fue invitada a un Primer Congreso Internacional de Muralismo que se realizaría en Zacatlán de las Manzanas, Puebla, permaneciendo durante una semana en la Ciudad de México, donde visitó museos, parques, monumentos y otros sitios históricos.
Cómo el congreso ya no se llevó a cabo, se le presentaron otras invitaciones a participar en actividades de pintura, lo que la llevó a conocer Actopan e Ixmiquilpan, donde participó en un proyecto artístico que está plasmado en el Callejón Santos Degollado.
Durante su estancia en Ixmiquilpan conoció el antiguo ex convento de San Miguel Arcángel, espacio en el que pudo apreciar los frescos realizados por manos indígenas hñähñus.
El encuentro con la expresión artística y con la historia de los pueblos originarios del Valle del Mezquital produjo en ella un fuerte impacto. «Me traspasaba”, recuerda la artista en su relato. Fue entonces cuando tomó la decisión de quedarse a vivir en Ixmiquilpan.
El muralismo
Con el deseo de compartir sus conocimientos y fortalecer la actividad artística de la región, presentó ante la presidencia municipal un proyecto para impartir el Primer Seminario de Muralismo, realizado en Ixmiquilpan en 2023. En esa experiencia participaron los maestros Eloy Trejo, José Antonio Zavala Herrera y Franklin Contreras, entre otros artistas.
Con el tiempo consiguió hacer realidad su sueño de llevar a cabo un Encuentro Internacional de Muralismo, lo que fue posible con el respaldo de numerosas personas de la comunidad, medios de comunicación, amigos, maestros y la empresa de pinturas Sayer.
El encuentro representó un homenaje al maestro Eloy Trejo, a quien Andrea reconoce como maestro y amigo incondicional.
Talleres, murales y enseñanza
Durante sus años en el Valle del Mezquital, Andrea Descanie mantuvo activo su taller de arte y participó en diferentes proyectos de muralismo.
Su trabajo llegó a comunidades como Caltimacán, así como a municipios de Zimapán y Tasquillo, además de distintos espacios en Ixmiquilpan.
Paralelamente, desarrolló una de las actividades que considera fundamentales dentro de su trayectoria: la enseñanza.
Su formación profesional incluye la licenciatura en Bellas Artes, con especialidad en Pintura, por la Universidad Nacional de Rosario, Argentina.
Su producción artística comprende la escultura, pintura de caballete, retrato y muralismo, mientras que su actividad docente está orientada a la formación artística de niñas, niños, adolescentes y adultos.
La obra de Andrea Descanie aborda temas sociales y espirituales. Su propósito, explica, es representar la espiritualidad presente en la vida cotidiana, especialmente en una época en la que percibe una sociedad cada vez más individualista.
Para Andrea, pintar en espacios públicos permite establecer un contacto directo con los espectadores, intercambiar ideas, palabras y experiencias con quienes se acercan al muro y, al mismo tiempo, apropiarse temporalmente de un espacio mediante las formas, los colores y las historias de quienes habitan el lugar.
Rosario, su tierra natal; Ixmiquilpan, su tierra por adopción
Andrea Descanie ha regresado a su ciudad natal, Rosario, Santa Fe, Argentina, pero volver a casa no significa olvidar la tierra que la recibió.
Desde Argentina, confiesa que extraña profundamente a México y, particularmente, a Ixmiquilpan, ciudad que durante cuatro años se convirtió en escenario de sus proyectos, amistades, enseñanzas y experiencias.










