¿Y las demás mujeres del Valle del Mezquital?
Por Juan Lozano Trejo, 23 de julio de 2026.
El foro «Mujeres Libres, Mujeres Líderes», celebrado el miércoles 22 de julio en Ixmiquilpan, dejó un saldo positivo al reunir a destacadas mujeres del servicio público para compartir experiencias sobre liderazgo, acceso a la justicia y el papel que desempeñan en la transformación de sus instituciones.
Más allá del protocolo, fue un espacio que permitió escuchar voces con trayectoria y recordar que, en pleno siglo XXI, miles de mujeres continúan enfrentando distintas expresiones de violencia, desigualdad e injusticia.
Sin embargo, en política pocas coincidencias existen. Entre los asistentes y observadores del acontecer público surgió una interrogante que merece ser planteada: ¿estos foros responden únicamente al interés de fortalecer el liderazgo femenino o también comienzan a perfilar a quienes podrían tener presencia en el escenario electoral de 2026?
No sería la primera vez que un ejercicio de esta naturaleza despierta ese tipo de lecturas. Hace apenas unas semanas la Universidad Tecnológica del Valle del Mezquital fue sede de un encuentro similar, también con la participación de mujeres de reconocida trayectoria política.
Por ello, no sorprendería que en los próximos meses continúen apareciendo foros con características semejantes. Al contrario, sería deseable que ocurriera.
Lo verdaderamente importante es que esos espacios no se limiten a un reducido grupo de participantes. El Valle del Mezquital cuenta con mujeres de amplia preparación, liderazgo y trabajo comunitario que también merecen ser escuchadas.
Ahí están las presidentas municipales de Cardonal, Chilcuautla y Santiago de Anaya; diputadas, regidoras, síndicas, delegadas, comisariadas ejidales, mayordomas, académicas, empresarias, defensoras de derechos humanos y lideresas sociales que diariamente construyen comunidad desde distintos frentes. Muchas de ellas poseen méritos suficientes para formar parte de cualquier ejercicio de reflexión sobre el futuro político de la región.
Si la intención es fomentar el liderazgo de las mujeres, el reto consiste en abrir la puerta a más perfiles, más ideas y más perspectivas. La pluralidad fortalece cualquier proyecto democrático.
Con el proceso electoral de 2026 cada vez más cercano, seguramente veremos multiplicarse este tipo de encuentros. La discusión no debería centrarse en quién aparece en el presídium, sino cuántas mujeres tienen realmente la oportunidad de participar y darse a conocer ante la ciudadanía.
Porque, al final, las mejores candidaturas no necesariamente son las más visibles, sino aquellas cuyo trabajo ha permanecido cerca de la gente, aunque pocas veces hayan tenido un micrófono enfrente.
La pregunta es: ¿cómo generar espacios abiertos, imparciales y plurales para que las mujeres del Valle del Mezquital presenten sus ideas, sus trayectorias y sus proyectos antes de que inicien formalmente las campañas?.


































