29 de junio de 2026, Ixmiquilpan, Hidalgo. Aunque las lluvias representan un alivio para muchos cultivos de temporal, para quienes viven de las hortalizas el panorama es distinto.
El exceso de humedad está provocando que gran parte de la producción se pudra antes de llegar a los consumidores, generando pérdidas económicas y una disminución en las ventas.
En entrevista con El Huarache Hidalgo, Luis Manuel López Trejo, productor originario de la comunidad de Arenalito, compartió la difícil situación que atraviesan los horticultores durante esta temporada.
Con una vida entera dedicada al campo, recuerda que desde que nació su familia se ha dedicado a producir lechuga, acelga, col morada y otras hortalizas, por lo que conoce de primera mano cómo las condiciones del clima pueden cambiar por completo una temporada.
«La lluvia nos beneficia, pero también nos afecta. Perjudica la verdura porque la pudre», explicó.
Señaló que, en condiciones normales, las hortalizas pueden permanecer listas para cosechar durante varios días sin sufrir daños; sin embargo, con las lluvias constantes el tiempo se reduce considerablemente.
«Ahora tenemos uno o dos días para cortarlas, porque si no se pudren. También hay mucha merma y aparece más gusano», comentó.
El productor explicó que actualmente prácticamente todas las hortalizas están siendo afectadas por igual, situación que se refleja directamente en sus ingresos.
«Ahorita hay más pérdida. Con este clima casi nadie sale a comprar. La gente prefiere quedarse en casa y eso también nos afecta», expresó.
Además del daño en los cultivos, la baja afluencia de compradores ha complicado aún más la situación para los comerciantes del techado de horticultores, quienes dependen de las ventas diarias para recuperar la inversión realizada en semillas, fertilizantes y mano de obra.
Luis Manuel estima que las pérdidas pueden representar entre un 30 y un 50 por ciento de lo invertido, ya que parte de la producción ni siquiera alcanza a venderse.
«A veces ya ni conviene cosecharla porque sabemos que se va a perder», lamentó.
El techado ha marcado una diferencia
Pese a las dificultades provocadas por las lluvias, el horticultor reconoció que la construcción del techado ha representado un beneficio importante para quienes comercializan sus productos.
Recordó que antes de contar con esta infraestructura los vendedores trabajaban completamente expuestos a la lluvia y al sol, además de que el piso era de tierra, lo que ocasionaba lodo y complicaba tanto el trabajo como la llegada de los clientes.
«Antes no teníamos el techado ni el pavimento. Andábamos en el lodo. Gracias a Dios ahora ya tenemos estas instalaciones y sí nos benefician», afirmó.
Actualmente, el mercado cuenta con mejores condiciones para comerciantes y consumidores, e incluso recientemente fue ampliada el área de estacionamiento para brindar mayor espacio a los visitantes.
Luis Manuel hizo un llamado a la población para apoyar a los productores de la región consumiendo directamente en el techado de horticultores.
«Que vengan a consumir para que también haya ventas», expresó.
Actualmente ofrece col morada y acelga bajo el nombre de Verduras López Trejo, donde una bolsa con seis piezas de col tiene un costo aproximado de 70 pesos.
A pesar de la incertidumbre que genera la temporada de lluvias, los horticultores continúan trabajando todos los días con la esperanza de rescatar la mayor parte posible de sus cosechas y mantener viva una actividad que ha pasado de generación en generación en las familias del Valle del Mezquital.

