Exigen solución al conflicto con madre de familia.
Por Lucero Lozano
Ixmiquilpan, Hidalgo; 2 de marzo de 2026. Padres de familia de la escuela primaria Benito Juárez, ubicada en la comunidad de Orizabita, mantienen tomadas las instalaciones del plantel y retienen al personal docente y a funcionarios enviados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), en protesta por un conflicto que, aseguran, afecta el ambiente escolar desde 2023.
En el interior del plantel permanecen seis docentes que imparten clases de primero a sexto grado, un intendente y cuatro representantes de la estructura educativa que acudieron para atender la problemática: el supervisor de la zona escolar 054, profesor Sixto Téllez Aguilar; el delegado sindical, profesor Lorenzo Hernández Meza; el secretario Leonardo Gamero Merced y el secretario de Trabajo y Conflictos, Heriberto Flores Cantera. La directora del plantel, Graciela Quintanilla Guerrero, no acudió este día argumentando asuntos personales.
De acuerdo con los padres de familia, el problema se centra en la presencia de una madre identificada como Brenda N., originaria de la comunidad de El Boye, quien desde 2023 habría generado diversos conflictos internos. Señalan que sus dos hijos han protagonizado situaciones de agresión y burlas hacia otros estudiantes.
Uno de los episodios que detonó la controversia ocurrió cuando la maestra Paula Desiderio, al intentar separar a uno de los menores de otro alumno durante un altercado, lo habría rasguñado accidentalmente. Aunque la docente ofreció disculpas y aclaró los hechos, la madre exigió su destitución.
Tras varias reuniones, la profesora fue removida del cargo; posteriormente, la SEP la reinstaló al determinar que no existían impedimentos para que continuara impartiendo clases. Sin embargo, nuevamente fue separada del plantel tras una denuncia penal interpuesta por la madre. Actualmente, Brenda N. también exige la destitución de la directora del plantel y otros docentes.
Bogar Ramírez Pedraza, presidente de la sociedad de padres de familia, informó que ningún alumno asistió a clases este día y que las actividades permanecerán suspendidas hasta que autoridades con facultad de decisión acudan a resolver el conflicto de manera definitiva.
“Nosotros no queremos negar la educación a ningún niño, pero tampoco podemos permitir que sigan siendo agredidos o que tengan miedo de venir a la escuela”, señalaron algunos padres, quienes afirmaron que varios menores han llorado por temor a asistir al plantel debido a presuntos actos de agresión y burlas.
Indicaron además que desde el 11 de noviembre de 2025 lograron que Brenda N. dejara de figurar como tutora responsable ante la institución; sin embargo, hasta la fecha no se ha designado a otro tutor para los menores, lo que agrava la situación, pues no hay quien acuda a reuniones escolares ni asuma responsabilidad formal.
Padres de 130 alumnos advirtieron que, de no recibir respuesta en las próximas horas, podrían intensificar las acciones, incluyendo el cierre de oficinas de Servicios Regionales o incluso bloqueos carreteros, con el fin de presionar a las autoridades educativas y gubernamentales.

