* Sin olvidar sus raíces hidalguenses.
Por Teresa Martínez López (Fotógrafa profesional 7721146387)
A sus 22 años, Daisy Luna Chávez ha logrado lo que muchas y muchos jóvenes apenas sueñan: servir en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, una labor que combina valentía, disciplina, y un profundo sentido de responsabilidad.
Nacida en Estados Unidos pero orgullosamente hija de padres originarios de Itatlaxco y Santo Domingo, municipio de Nicolás Flores, Daisy lleva 18 meses en servicio activo.
A los cinco años de edad fue traída a Hidalgo, donde cursó toda su educación básica y media superior, e incluso un año de universidad, sin embargo, su vida dio un giro inesperado cuando decidió regresar a Estados Unidos para iniciar su carrera militar, enfrentando uno de los mayores retos de su vida: no saber inglés.
Lejos de detenerla, esa barrera lingüística se convirtió en un impulso. Durante su riguroso entrenamiento militar no sólo aprendió el idioma, sino que destacó por su constancia y compromiso. Hoy, su meta es servir durante 20 años para alcanzar la jubilación militar y, en paralelo, concluir una maestría.
Uno de los mayores orgullos de Daisy es ayudar a su familia, especialmente a sus abuelos, con quienes disfruta cada visita a Santo Domingo. “El haber crecido en el rancho y haber vivido en un albergue durante la secundaria me hizo más fuerte, aunque en ese momento no lo entendía”.
Desde pequeña sentía una atracción natural por los desafíos y la adrenalina, aunque jamás imaginó que su camino la llevaría tan lejos. Ahora, como una de las pocas mujeres en su especialidad, Daisy busca ser inspiración para otras jóvenes, demostrando que no hay límites cuando hay convicción y esfuerzo.
Con orgullo, Daisy representa tanto a su país de nacimiento como a sus raíces hidalguenses, llevando el nombre de Nicolás Flores a los frentes de entrenamiento y batalla en su vida militar en los Estados Unidos de Norteamérica.

