• Mié. Mar 11th, 2026

El Huarache

Voz y Huella del Mezquital

Los itacates que prepara doña Teodora Sánchez Andrade

* En la comunidad de Corrales.

Corrales, municipio de Pacula, Hidalgo; 2 de febrero de 2026. La señora Teodora Sánchez Andrade ha logrado salir adelante económicamente gracias a su gusto por el trabajo en la elaboración de Itacates, a base de maíz, albrejon y chile, un platillo tradicional que ha sabido ganarse el gusto de la gente, no sólo por su sabor, sino por el cariño con el que los prepara.

Quienes pasan frente a su casa difícilmente continúan su camino sin escuchar su invitación característica: “¿No quieres un itacate tú? Los estoy haciendo… o los acabo de hacer, al rato ya no habrá”.

Además de los itacates, también prepara tamales, tortillas y otros alimentos tradicionales, todos elaborados de manera artesanal

Doña Teo, como así le dicen de cariño sus clientes y amistades, nos comenta con alegría que comenzó a elaborar itacates desde hace 20 años, cuya actividad le ha permitido sostenerse así misma y ayudar a sus hijos en sus estudios y necesidades básicas, aunque ya nada más tiene estudiando a su hijo menor en la secundaria.

La receta que utiliza doña Teo: Masa cocida con aceite, chile de árbol, comino y garbanzo, todo preparado cuidadosamente para lograr un buen sabor. Nos explica que el aceite es fundamental para que la tortilla no quede seca y tenga el gusto que la gente espera. El cocido es completamente a base de leña, lo que también aporta un sabor especial a sus productos.

En un buen día de venta, doña Teodora prepara de 300 a 500 itacates, aunque no todos los días vende lo mismo, todo es según la demanda. La docena de Itacates cuesta 100 pesos.

En la comunidad de Corrales sólo son dos mujeres quienes elaboran itacates, pero, en su caso, la constancia y el trato cercano con la gente han sido clave para que su negocio siga vigente. Incluso recibe pedidos de personas que viven fuera de la comunidad.

Doña Teodora es una mujer interesada en la política y preocupada por las personas que atraviesan alguna necesidad, siempre dispuesta a escuchar y ayudar, se ha ganado el respeto y el cariño de sus vecinos.

A pesar de los años y del esfuerzo que implica su trabajo, asegura que le gusta lo que hace y que seguirá elaborando itacates mientras su salud se lo permita, pues para ella no sólo es una fuente de ingresos, sino una forma de convivencia y de servicio.