Pacula, Hidalgo. 09 de septiembre de 2026. Mientras millones de aficionados siguieron el Mundial de fútbol desde las grandes ciudades, los estadios y las pantallas gigantes, en Pacula la emoción también se hizo presente, aunque de una manera mucho más sencilla: en las calles, entre amigos, frente al televisor y alrededor de un álbum de estampas.
Para José Alfredo Quintero Fraide, un pequeño aficionado de 12 años, el Mundial fue mucho más que una serie de partidos. Fue una de las experiencias que marcaron sus vacaciones: seguir los encuentros, emocionarse con la Selección Mexicana, apoyar a Argentina y, sobre todo, encontrar en el fútbol una forma de convivir, soñar y disfrutar con sus amigos.
Alfredo recuerda especialmente los partidos de México. Como buen aficionado, reconoce que hubo momentos de alegría, pero también de tristeza cuando la selección quedó fuera. Uno de los encuentros que más disfrutó fue el de Sudáfrica contra México, partido que siguió con atención, algunas veces solo y otras acompañado por sus amigos.
El Mundial también lo llevó a vivir otra pasión: coleccionar estampas. Con paciencia y mediante intercambios con otros niños, Alfredo consiguió completar su álbum de pasta dura. Para él, buscar las estampas que le faltaban, intercambiarlas y acomodarlas en el álbum se convirtió en una de las actividades que más disfrutaba durante sus ratos libres.
Una vez que consiguió completar uno de sus álbumes, decidió compartir algunas estampas con sus amigos para que ellos también pudieran intercambiarlas y avanzar en sus propias colecciones. Alfredo recuerda que algunos niños intentaron quitarle, romper e incluso quemar sus estampas, situaciones que lo molestaron, sin caer en provocaciones.
El fútbol también estuvo presente fuera de la pantalla. Durante las vacaciones, Alfredo continuó jugando con sus amigos en las calles de Pacula. Ha ocupado diferentes posiciones, entre ellas mediocampista y defensa, actualmente como portero dado a una experiencia anterior. En una ocasión, mientras jugaba como mediocampista, chocó contra una pared y sufrió una lesión en la clavícula. Desde entonces, aunque todavía disfruta jugar en distintas posiciones, prefiere desempeñarse como portero.
Ahora las vacaciones quedaron atrás. Alfredo ya comenzó la secundaria, con nuevos profesores, materias, compañeros y responsabilidades. Pero se lleva consigo los recuerdos de un Mundial vivido a su manera: entre partidos vistos desde Pacula, estampas intercambiadas con amigos, tardes de fútbol en la calle y la ilusión de seguir jugando.





