San Antonio Ixmiquilpan, Hidalgo, 24 de agosto de 2026. En entrevista, Venancio Otero Zea, integrante de la Asociación de Horticultores de Ixmiquilpan, destacó la importancia de esta organización, a la que calificó como una de las más grandes de la región.
Aunque su acta constitutiva se formalizó hace siete años, la asociación tiene una trayectoria de más de seis décadas. “Desde que tengo uso de razón”, afirmó. A lo largo de este tiempo, su crecimiento ha permitido agrupar a integrantes de 46 comunidades. “Gracias a Dios, esta es la forma de subsistir de muchas familias”, añadió.
El proceso electoral por medio de planillas se ha mantenido por más de diez años, y mañana, 25 de agosto, se llevará a cabo una nueva jornada de votación. En ella compiten dos planillas —la roja y la verde—, integradas cada una por ocho personas provenientes de distintas comunidades: una presidencia, una secretaría, una tesorería, un consejo de vigilancia y vocales. Ambas agrupaciones llevan un mes preparándose.
El sistema de elección ha evolucionado “Antes se hacía a mano alzada; hoy en día trabajamos con voto secreto y boletas», explicó Otero Zea.
El entrevistado resaltó que el nivel de organización y la cantidad de integrantes otorgan solidez al proceso, lo que ha permitido conducir a la asociación por buenos caminos. Un ejemplo reciente es la adquisición de terrenos aledaños, con el propósito de ampliar las zonas de comercio y estacionamiento, así como consolidarse como un pilar fundamental en la estructura social y económica del municipio.
A pesar de su actividad constante, reconoció que no todos los asociados pueden ejercer su voto, pero esto no se debe a desinterés “No votan porque seguimos trabajando. Vivimos del campo, y de aquí al campo vamos; algunos no podemos votar ni ser candidatos por lo mismo, pero confiamos en que todos vamos por el mismo rumbo: el crecimiento”
Respecto a su actividad, indicó que mantienen trabajo todos los días, siendo los lunes, jueves y sábados las jornadas de mayor afluencia.
Para concluir, Venancio Otero Zea expresó el deseo de que las autoridades municipales y estatales vuelvan la mirada hacia este sector
“Esto es parte de la vida del municipio. Gracias al campesino nos va bien a todos: al que vende ropa le va bien, al que vende calzado le va bien. Pero cuando al campesino le va mal, todos soportamos las consecuencias y nos quedamos con lo mismo. Que vean que esto también representa ingresos para el municipio; sin el campo en las ciudades hay hambre”















