El Mandhó, Ixmiquilpan, Hidalgo; 17 de diciembre de 2025. El proyecto denominado “Tecnificación de riego en Hidalgo” ha comenzado a generar preocupación entre productores agrícolas, debido a que el flujo de agua ha disminuido, por ejemplo, en la comunidad de El Mandhó, donde la mayoría de las familias dependen del campo, los agricultores exponen que el proceso ha reducido drásticamente el acceso al agua de riego.
Desde el mes de octubre se iniciaron trabajos que provocaron el desvío del agua hacia otras comunidades, así como el cierre de canaletas tradicionales. Estas acciones, previstas para prolongarse hasta por seis meses, han impactado severamente en algunas familias que viven del cultivo de la tierra.
Agustín Mendoza Escalante y su hermano Fernando relataron que al menos dos terceras partes de los agricultores de El Mandhó se han quedado sin agua suficiente. El flujo actual es mínimo y no alcanza para abastecer las numerosas hectáreas que se cultivan en la comunidad. “Nuestra milpa es de las últimas; nosotros ya no sembramos definitivamente nada”, expusieron con preocupación.
Señalaron también que el proyecto de tecnificación no se ha desarrollado conforme a lo prometido. Aseguran que, pese a haberles solicitado documentación y requisitos previos, nunca recibieron seguimiento ni apoyo concreto.
“Si no iban a dar nada, ¿para qué nos mandaron a sacar los papeles? Nunca vinieron, nunca llegaron. Aquí de El Mandhó iban a ser como ocho o diez personas las que le iban a entrar, pero nadie se acercó para decirnos que ya iba a empezar”, denunciaron.
Además, acusaron una falta de comunicación y transparencia por parte del presidente del Módulo de Riego 027, Alejandro González Enciso, a quien señalan como responsable de no informar oportunamente sobre el avance y las implicaciones del proyecto.
Otra familia, integrada por Rafael de la Cruz Cruz, Ismael de la Cruz Mendoza y Gerardo Martínez Beltrán comentó que, aunque su producción de forraje aún no ha sido afectada de manera inmediata, la disminución del agua representa un riesgo a corto plazo. “Se pierde mucha agua mientras se riega y necesitamos más tiempo”, explicaron.
Recordaron que el método de riego ha sido el mismo desde la época de su abuelo, Martiniano de la Cruz Jiménez (q. e. p. d.), y confían en que la tecnificación permitirá reducir tiempos de espera y mejorar la eficiencia en el uso del agua, beneficiando así a los agricultores.
Agustín Mendoza Escalante y su hermano Fernando coincidieron en que, por ahora, la única alternativa es esperar a que concluyan los trabajos. “Que le chinguen al trabajo para que veamos los frutos”, concluyeron.




