González Ortega, Santiago de Anaya, Hidalgo; 9 de agosto de 2026. La comunidad de González Ortega, municipio de Santiago de Anaya, celebra este 8 y 9 de agosto el Segundo Festival Santhe 2026, una fiesta que más allá de la convivencia, pues busca mantener viva la identidad cultural, las raíces, el idioma, los saberes y las formas tradicionales de organización de sus habitantes.
Este año, el festival tiene un significado especial para las artesanas de la comunidad, quienes hicieron realidad un proyecto que durante algún tiempo parecía difícil de alcanzar: la construcción de una cocina tradicional de penca, a dos aguas, inspirada en las viviendas que habitaron sus antepasados.
La obra nació de la iniciativa de Teresa Tejeda Ibarra, presidenta de las artesanas de González Ortega, quien junto con sus compañeras emprendió una serie de actividades para reunir los recursos necesarios y conseguir los materiales.
Para reunir dinero, organizaron una rifa y solicitaron donaciones dentro y fuera de la comunidad. Algunas personas aportaron productos para rifar, mientras que vecinos donaron madera, penca y carrizo.
El costo aproximado de la construcción y sus materiales alcanzó los 30 mil pesos, una cantidad que pudo haber sido mucho mayor. De hecho, anteriormente habían consultado a un constructor, quien estimó que una vivienda de estas características podía costar alrededor de 80 mil pesos.
La diferencia estuvo en la solidaridad comunitaria.
La casita no solamente es una construcción; es una muestra de que cuando una comunidad se organiza, sus tradiciones pueden convertirse en proyectos concretos.
Una cocina para mostrar al mundo su identidad
La intención de las artesanas es que este espacio tenga una función permanente: convertirse en un lugar para exhibir sus artesanías y ofrecer gastronomía tradicional, particularmente durante festividades y los fines de semana.
La construcción también representa una manera de explicar a las nuevas generaciones y a quienes visitan González Ortega cómo vivían sus antepasados y cómo los elementos del maguey y de la naturaleza formaban parte de la vida cotidiana.
Para las artesanas, el maguey representa mucho más que una planta. De él provienen fibras, alimentos y diversos productos que forman parte de la cultura regional. La penca, por ejemplo, además de utilizarse en construcciones tradicionales, también es fundamental para la preparación de la barbacoa.
















