Mtro. Bruno Salinas Iglesias, con 25 años como docente, vincula el uso desmedido de teléfonos con el bajo rendimiento, la pérdida de valores y los resultados de la Prueba PISA
Zimapán, Hidalgo. — 26 de septiembre de 2026. Ante la disposición anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el uso de teléfonos celulares en las escuelas, el maestro Bruno Salinas Iglesias, con 25 años de trayectoria en la Secundaria Josefa Bustamante en Zimapán, lo tiene claro, no se trata de prohibir, sino de regular y educar.
«Para mí no es una prohibición, es una regulación de cómo usar el teléfono en las escuelas. No se puede prohibir, lo que se requiere es educarlos», expresó. Para él, el celular es una herramienta pedagógica que se puede aprovechar, siempre que se enseñe a utilizarla bien y se cuente con la autorización del docente a cargo.
El docente reconoció que la tecnología llegó con fuerza y transformó las aulas, pero que la falta de orientación convirtió el cambio en problema «Se vino revolucionando muy rápido. Sí fue algo que nos llamó la atención, pero se convirtió en un problema por falta de conocimiento de uso»
Los primeros signos de alarma aparecieron hace unos cinco años con imágenes, videos y memes de maestros y compañeros que circularon en redes sociales, fotografías tomadas sin consentimiento y conflictos que rebasaron la escuela y llegaron hasta las familias «Todo eso derrama problemas, tanto en la escuela como en casa», afirmó.
El maestro señaló que la dependencia al dispositivo es ya visible «Si no ven el teléfono, tienen problemas de desesperación, de ansiedad. Ya están con ese vicio». En su opinión, este apego ha alejado a los jóvenes de la lectura, el estudio y el esfuerzo propio.
Sobre el impacto en los resultados académicos de la reciente prueba PISA —donde México registró sus niveles más bajos en matemáticas y lectura, muy por debajo del promedio internacional, y siete de cada diez estudiantes no alcanzaron el nivel mínimo en matemáticas— fue contundente:
«Definitivamente ha afectado. Todo lo hacen a través del celular. ¿Quieres hacer una suma? Celular ¿Quieres hacer un trabajo? Celular, ya no quieren leer, ya no quieren investigar, ya no quieren leer una revista, un periódico, un libro. Todo lo resuelve el celular, pero eso no es aprender».
Para el maestro, la raíz del asunto va más allá de los aparatos, también la pérdida de valores y el distanciamiento de las familias «Antes había mejor comunicación, había respeto, responsabilidad, compromiso y honestidad. Eso se ha perdido hace unos 15 años», señaló.
La educación es tarea de tres
Muchos padres de familia, dijo, confunden el rol de la escuela «Creen que aquí tenemos la obligación de educarlos solos, sin saber que la educación viene de casa. La educación debe ser tripartita: padre de familia, alumno y maestro. Si solo uno trabaja, no avanza»
El maestro Bruno Salinas Iglesias concluyó con un mensaje claro «La solución la tienen los padres de familia, desde casa. Aquí podemos guiar, enseñar qué es lo correcto y encaminarlos, pero se necesita trabajar juntos. Si no hay apoyo, no vamos a salir adelante».















