2 de junio de 2026. Desde muy temprano y sin importar las distancias ni las condiciones del camino, la presidenta del Sistema DIF Municipal de Nicolás Flores, María del Carmen Elizalde Zúñiga, recorre las comunidades para llevar apoyos alimentarios, atender necesidades sociales y mantener un contacto directo con las familias más vulnerables del municipio.
Reconocida por su trato amable y su disposición para ayudar, María del Carmen se ha ganado la admiración de numerosas mujeres y habitantes del municipio, quienes destacan no solamente su calidad humana, sino también el hecho de que en diversas ocasiones ha brindado ayuda con recursos propios para atender situaciones urgentes.
En entrevista, explicó que, después de las actividades del Día de las Madres, el trabajo institucional continuó de manera intensa, principalmente con la distribución de desayunos escolares en las comunidades.
«Han sido días muy intensos de trabajo, pero cuando las cosas se hacen de corazón dejan de sentirse como una carga. Saber que esos desayunos son para los niños hace que todo esfuerzo valga la pena», expresó.
Al hablar sobre el impacto personal que ha tenido desde que asumió la presidencia del DIF municipal, Elizalde Zúñiga reconoció que su vida familiar ha cambiado significativamente. «Ahora entiendo muchas cosas que antes le reclamaba a mi esposo, el presidente municipal. Entiendo el tiempo que demanda servir a la gente y estar pendiente de tantas necesidades», comentó.
Aseguró que el contacto cotidiano con las familias ha enriquecido profundamente su vida. «Voy conociendo más personas, más niños, más historias. Conozco cómo viven, cuáles son sus necesidades y eso me hace valorar aún más la oportunidad de poder ayudar», afirmó.
La presidenta del DIF confesó que una de las motivaciones más importantes de su labor son los niños y los adultos mayores. «Cuando veo a un niño que necesita apoyo siento el deseo de ayudarlo. Lo mismo me pasa con los abuelitos. Me inspiran mucha ternura y mucho respeto», expresó.
A la pregunta sobre el impacto que causa su trabajo de funcionaria municipal en su familia, dijo que la respaldan plenamente. Sus hijos, ya jóvenes profesionistas, se mantienen pendientes de sus actividades diarias y la animan constantemente a continuar ayudando a quienes más lo necesitan.
«Me dicen que siga adelante, que siga apoyando a los niños, a las mamás, a las personas con alguna discapacidad y a los adultos mayores».
Luego entonces, «Si puedo ayudar, lo hago. Esa es la satisfacción más grande que me deja este trabajo», concluyó
