* El médico originario de Zimapán advierte rezagos en infraestructura médica, acceso a especialistas y atención regional.
19 de mayo de 2026. Simón García Ramírez, médico cirujano de 33 años de edad y originario de Zimapán, Hidalgo, compartió su visión sobre la situación actual del municipio, particularmente en materia de salud pública, infraestructura hospitalaria y retos sociales que enfrenta la región.
Para iniciar la entrevista, el doctor Simón García dejó en claro que sus opiniones parten de su experiencia profesional y personal dentro del municipio. “Yo soy médico cirujano, no soy politólogo ni especialista en finanzas, así que lo que puedo compartir es únicamente desde mi punto de vista personal”.
Destacó que Zimapán es un lugar al que le tiene profundo cariño, pues nació y ha vivido gran parte de su vida en esta región, salvo los años en los que estudió su carrera y trabajó fuera del municipio. “Creo que hay muchas áreas donde pudiera haber mejora. Todo mundo lo sabe: vialidad, seguridad y acceso a la salud”.
En el ámbito médico, señaló que una de las principales problemáticas es la falta de infraestructura y equipamiento en el sistema de salud pública, particularmente dentro del esquema IMSS-Bienestar. “El desabasto de medicamentos es un tema real. No se trata de política; los pacientes sí han tenido que comprar medicamentos y hasta pagar procedimientos por su cuenta”.
Uno de los puntos que más preocupan al doctor García Ramírez es la ausencia de equipo médico especializado en Zimapán, como un tomógrafo. “No contamos con un tomógrafo, y la tomografía es un estudio básico y esencial. Hay pacientes delicados que necesitan ese estudio y tienen que ser trasladados hasta Ixmiquilpan o Pachuca”.
Agregó que para pacientes graves o lesionados, los traslados pueden representar un riesgo importante. “Si para una persona sana un traslado es pesado, imaginen para alguien traumatizado o en estado delicado”.
También mencionó que hacen falta clínicas capaces de realizar procedimientos como endoscopías y otros estudios especializados que actualmente sólo se encuentran fuera del municipio.
Simón García recordó el impacto que tuvo la pandemia de COVID-19 en la región y reconoció que la apertura del Hospital de Remedios representó un avance importante para la atención médica local. “Antes de que abrieran ese hospital, todo lo grave se trasladaba a Ixmiquilpan. Durante la pandemia vimos carencias enormes de personal, ventiladores, oxígeno e insumos”.
Incluso compartió casos de emergencias médicas severas donde la cercanía del hospital ayuda a salvar vidas. “He tenido pacientes con anafilaxia que no hubieran llegado vivos a Ixmiquilpan. El Hospital de Remedios sí ha sido un apoyo fuerte para Zimapán”, no obstante, aclaró que aún existen múltiples limitaciones materiales y de equipamiento.
Aunque el municipio enfrenta rezagos, García Ramírez considera que la problemática es generalizada en gran parte del estado y del país. “Tengo pacientes de Nicolás Flores y Pacula donde ni siquiera hay médico los fines de semana. Hay enfermedades que no pueden esperar dos o tres horas de traslado”, advirtió.
También reconoció que la saturación y lentitud del sistema público siguen afectando a pacientes que requieren atención especializada. “Hay enfermedades que no pueden esperar tres meses para una cita con un especialista”, comentó.
Pese a las dificultades, destacó un cambio positivo en la sociedad tras la pandemia del COVID-19: una mayor preocupación por la salud personal. “La gente ya no se toma las cosas tan a la ligera. Después de la pandemia muchas personas comenzaron a hacer actividad física y a preocuparse por enfermedades como diabetes, hipertensión u obesidad”.
Según explicó, actualmente existe más interés en el control de enfermedades crónicas y en mantener hábitos saludables.
El doctor Simón García Ramírez compartió la filosofía profesional que guía su trabajo médico, aprendida de uno de sus maestros durante su formación en el Hospital Regional de Ixmiquilpan.
“Haz lo mejor que puedas, con lo que tienes, y en donde estés”, concluyó.
