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El Huarache

Voz y Huella del Mezquital

Don Leonardo Arroyo tiene 80 años de edad, goza de salud y vive sin problemas

Vicente Guerrero, Pacula, Hidalgo; 6 de octubre de 2025. A sus más de 80 años, don Leonardo Arroyo Arroyo es ejemplo de una vida sencilla. Originario de este poblado de Pacula, don Leonardo regresó hace dos décadas a su tierra natal tras una vida laboral en la Ciudad de México, donde trabajó en la Secretaría de Obras Públicas.

“Me fui de aquí como a los 24 años”, “ya era un jovenazo, pero no estaba casado todavía”. Allá en la capital se abrió paso en el servicio público, hasta que se jubiló hace 20 años. Hoy, vive de su pensión y del apoyo que el gobierno brinda a los adultos mayores.

Pero el descanso nunca ha sido parte de la rutina en la vida de don Leonardo, “Camino mucho, cuando no tengo trabajo en la casa me voy a caminar desde temprano”, dice mientras señala los senderos que ha recorrido infinidad de veces, incluso va y regresa caminando a la cabecera municipal, ya sea por mandado, por algún trámite o simplemente a cortarse el cabello.

Don Leonardo, tiene el orgullo de haber trabajado por años en la apertura de un caminito que conduce a su hogar, una casita que demuestra su firmeza a pesar de los muchos años de construida, y en donde vive con su esposa Abelina. Era un caminito muy angosto, pero actualmente es toda una calle con dimensiones apropiadas para transitar en vehículo. «Sólo faltan detallitos».

Don Leonardo no toma refresco, casi no come carne de puerco, y su dieta incluye más pollo, pescado y verduras. A pesar de haber enfrentado un procedimiento médico por problemas en la próstata, hace año y medio, actualmente se mantiene en buen estado. “Gracias a Dios, no tengo diabetes, y sigo caminando todos los días”, dice con orgullo.

Don Leonardo lleva casado con doña Abelina más de 50 años. Ella tiene 79 años de vida y juntos tuvieron tres hijos, quienes viven en la Ciudad de México.

Don Leonardo siempre ha sido un hombre tranquilo, dice que nunca se metió, y no se mete en problemas. “Cuando sabía que había broncas, mejor le daba la vuelta. Así uno vive tranquilo».

Sobre la felicidad, tiene una visión clara: “Cada quien hace su vida. Si uno quiere estar bien, tiene que portarse bien. Así de fácil”, concluye.