* En condiciones adversas, venció sus propios límites para demostrar carácter, visión y sensibilidad humana.
Mujeres Empoderadas del Valle del Mezquital
Ixmiquilpan, Hidalgo; 5 de octubre de 2026. Anel Torres Biñuelo, ingeniera de profesión, es una mujer de firme carácter, empresaria, líder social y con amplia participación en proyectos de relevancia para Ixmiquilpan y otras regiones de Hidalgo.
Con orgullo, nos plática que ha construido una trayectoria en la que convergen trabajo, familia, actividad empresarial y participación política. En dos ocasiones fue candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia municipal de Ixmiquilpan, participando en una etapa particularmente compleja para su partido, cuando Morena avanzaba con fuerza en Hidalgo y en gran parte del país, impulsado por el fenómeno político encabezado por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, perder una elección no significó para Anel Torres Biñuelo perder el ánimo ni abandonar sus convicciones. Por el contrario, mantuvo firme su proyecto, recorrió comunidades, escuchó a la ciudadanía y continuó trabajando. El resultado de aquella participación electoral le permitió obtener los votos necesarios para integrar el Ayuntamiento de Ixmiquilpan como regidora durante el periodo 2021-2024.
Aquella experiencia política le dejó también una enseñanza personal: «Muchas veces, los límites más difíciles de vencer no se encuentran afuera, sino dentro de nosotros mismos».
Cuando se le pregunta si se considera una mujer empoderada, Anel Torres responde con seguridad que sí, pero hace una precisión que define buena parte de su filosofía de vida: «El empoderamiento no significa ejercer poder sobre otras personas, sino tener la fortaleza para construir una historia propia, mantenerse fiel a los principios y levantarse cada vez que la vida nos coloca una prueba en el camino».
Hoy sostiene que la preparación, la confianza, la capacidad para tomar decisiones y la valentía para desafiar aquello que otros consideran imposible son algunas de las herramientas fundamentales para que una mujer pueda construir su propio destino.
Su papel de empresaria
Actualmente, Anel Torres Biñuelo mantiene su actividad al frente de empresas familiares, sin dejar de participar en proyectos que forman parte de la dinámica económica y social de la región. También es una pieza fundamental dentro de la empresa de origen indígena: el Parque de Diversiones Acuáticas Te-Pathé, uno de los espacios de mayor identidad y reconocimiento en Ixmiquilpan.
Una mujer preocupada por su comunidad
Detrás de la empresaria y de la mujer que participa en la vida política de Ixmiquilpan existe también una ciudadana preocupada por los problemas que afectan a las familias. Entre los temas que más le inquietan se encuentran la inseguridad y el consumo de drogas entre los jóvenes.
En este último caso, relata que ha tenido la oportunidad de escuchar a madres y padres de familia, así como a jóvenes que enfrentan situaciones de riesgo, y que en algunos casos ha contribuido a canalizarlos a instancias especializadas. Considera que se trata de un problema que muchas familias viven en silencio por miedo, vergüenza o por el temor al juicio social.
Respecto a la inseguridad, reconoce que se trata de un fenómeno complejo y estructural que no puede resolverse mediante una sola acción, sin embargo, sostiene que la prevención comienza en casa. «La comunicación entre padres e hijos, los valores y el acompañamiento familiar son herramientas fundamentales para reducir los factores de riesgo».
Familias fuertes para construir una sociedad mejor
Para Anel Torres Biñuelo, hablar del empoderamiento de las mujeres también implica hablar de las familias. No cree en fórmulas mágicas para construir hogares felices, porque cada familia tiene su propia historia y merece ser respetada, sin embargo, considera indispensable fortalecer la comunicación, el respeto y la convivencia.
También plantea la necesidad de generar mayores oportunidades de empleo y estabilidad económica para las familias, así como ampliar los espacios públicos destinados a la convivencia.
Pero hay algo que considera todavía más importante: recuperar el tiempo que las familias comparten, porque desde su perspectiva, una familia no se construye únicamente con bienes materiales, se construye con presencia, amor, comunicación y valores.
Una trayectoria que continúa
Hoy, desde sus empresas familiares, desde su participación en el Te-Pathé, y desde su cercanía con distintos sectores de la sociedad, continúa construyendo su historia. Una historia que, como ella misma lo define, comenzó por aprender a vencer el obstáculo más difícil de todos: «los límites que una misma se impone».















