Nith, Ixmiquilpan, Hidalgo. 19 de octubre de 2026. — En entrevista, Osvaldo Flores Hernández y Miguel Flores Vergara, primos, comentaron sobre la producción de chile de árbol, un heredado de Anacleto Flores Vergara, un trabajo que demanda cuidado artesanal desde la germinación hasta que llega al mercado.
Destacaron que en el Valle del Mezquital no solo se siembran hortalizas, semillas o forraje, sino también este producto principal que llega a la mayoría de las taquerías del centro del País.
El proceso inicia con el almácigo a principios de enero en cajones o charolas. En marzo viene el trasplante a la milpa, y posteriormente se realizan labores de limpieza, fertilización y riego hasta su cosecha.
Comentaron que combinan el conocimiento moderno y tecnológico para asegurar las cosechas, así como los saberes tradicionales «A veces le atinas a la luna llena y está mucho mejor, pero a veces ya le toca riego y no te puedes esperar a la luna. Si te esperas, se pasa, ya no plantas».
El secado es uno de los pasos más importantes. Ellos lo hacen de manera tradicional, extendiendo los chiles sobre hules negros al sol para lograr el color que el consumidor prefiere «Hay máquinas secadoras, pero no es lo mismo. La secadora te cambia el color y la textura, el cliente lo ve oscuro y piensa que está feo», señalaron.
Señalaron que el mayor enemigo no es la competencia, sino el clima las granizadas pueden dejar una cosecha en cero. Otro riesgo es el picudo del chile, una plaga que «entra desde la floración, se genera dentro del chile y lo va tirando. Cuando entra y no revisas, llega a tumbarte el 70% de tu cosecha».
Última parada, Central de Iztapalapa
El proceso culmina cuando el producto llega a su destino final la Central de Abastos de Iztapalapa.
Finalmente, indicaron que Hidalgo, específicamente el Valle del Mezquital, es uno de los principales productores de chile de árbol en el centro del país, compitiendo con Zacatecas, Sinaloa y Chihuahua.
Reconocieron que las heladas y el acceso al agua influyen en el precio final, pero a pesar de todo, mantienen un precio accesible gracias a la gran demanda que tiene en taquerías, restaurantes y cocinas mexicanas.

























