Así lo percibe el parroco José David Botello Uribe.
Ixmiquilpan, Hidalgo, 18 de agosto del 2026. En entrevista con el padre José David Botello Uribe comentó que a lo largo de cinco años en Ixmiquilpan, ha visto de cerca cómo la imagen del Señor de Jalpan transforma la vida de la región.

Afirmó que no se trata solo de devoción religiosa “su presencia atraviesa lo cultural, lo social, lo económico y lo cívico, y ha dado al pueblo Hñähñu un rostro y un propósito compartidos”
«Nos sentimos identificados con él», expresó el sacerdote, añadió que la imagen del Señor de Jalpan figura a un nativo mexicano, hidalguense, de la región un rostro sufriente pero portador de esperanza, que habla de amor entregado, aseguro que está bien elaborada artísticamente.
El padre señaló que en las festividades hay un recorrido de pueblos que llevan consigo música, incienso, flores, cera, escamadas, cuelgas y convivencia generando movimiento económico «No alcanzó a medirlo en cifras, pero es una derrama económica» aunado a ello reconoce que el turismo religioso activa toda la cadena productiva local.
Autoridad de autoridad, el «General de Generales»
Afirmó que por encima de autoridades civiles, religiosas y mayordomías, el Señor de Jalpan es reconocido como el «General de Generales» la instancia que une, respalda y orienta a todos, aún entre quienes profesan otros credos, existe respeto y tolerancia. La imagen es signo de unidad, y en torno a ella la comunidad se organiza buscando seguridad, educación y buena convivencia.
Tradiciones que guardan sentido
Al cuestionar el significado sobre los tapetes, arcos, flores de cempasúchil, cuelgas, campanas y fuegos artificiales el padre enfatizó «no son sólo un ornamento sino el lenguaje mismo de la fe, cada ofrenda, cada flor tejida, cada repique es signo de lo que se es y se cree”
Mensaje para el mundo
“Que el Señor de Jalpan sea faro que guíe, no sólo al Valle del Mezquital, sino a todos los que en México y el extranjero lo invocan“ añadió que la Confianza, entrega, compartir «lo poco y lo mucho», y fortalecer los valores que hacen buenos ciudadanos y buenos cristiano.
«Esa es la invitación, la fe se manifiesta en obras, y por las obras se deja ver la fe.»
«A través de los medios, decirles que en Ixmiquilpan hay sentido de comunidad. Un pueblo que camina unido, con ideales, buscando siempre el bien, es capaz de grandes cosas» concluyó el padre Botello Uribe.


















