* Opiniones de Raúl Garnica Corona.
Zimapán, Hidalgo; 28 de mayo de 2026. Con la experiencia que le han dejado 55 años de vida y décadas de trabajo independiente, Raúl Garnica Corona, vecino de la comunidad de Guadalupe, en el municipio de Zimapán, compartió una profunda reflexión sobre los cambios sociales, políticos y educativos que ha vivido este Pueblo Mágico, reconocido históricamente por su vocación minera.
Apegado a la cultura del esfuerzo y convencido de que la disciplina forma personas de bien, Raúl Garnica recordó que en su generación la educación representaba un verdadero sacrificio para muchas familias, situación que, asegura, fortalecía el carácter y el deseo de superación. “Nos costó mucho salir adelante, estudiar no era fácil, pero precisamente eso nos hizo valorar las cosas y convertirnos en hombres de bien”, expresó en entrevista.
Al hablar sobre la transformación social de Zimapán y de las comunidades del municipio, consideró que el crecimiento demográfico y los cambios en la forma de vida han provocado una pérdida gradual de valores humanos y comunitarios.
“Antes había más unión entre la gente, más preocupación por el vecino. Ahora siento que cada quien ve solamente por sus propios intereses y se ha impuesto mucho el materialismo”.
Incluso recordó que durante la pandemia se hizo evidente la falta de solidaridad entre las personas, pues muchas veces predominó la indiferencia frente a las dificultades ajenas. “Ya no somos tan humanos como antes. Ves a alguien con problemas y pocos se acercan a ayudar. Eso es muy triste”, sostuvo.
En el ámbito educativo, Raúl Garnica señaló que en décadas pasadas los jóvenes encontraban en el estudio una verdadera oportunidad para salir adelante. Sin embargo, consideró que actualmente las políticas educativas han cambiado de manera significativa, al grado de que, en su opinión, se han debilitado la disciplina y los valores dentro de las escuelas.
“Ya no se puede llamar la atención a los alumnos porque todo se interpreta como violación a derechos humanos, pero también se están dejando de lado los valores y la formación”, manifestó.
Desde su experiencia cercana al entorno educativo, debido a familiares relacionados con el magisterio, dijo observar cambios importantes en los programas y métodos de enseñanza, por lo que consideró necesario que las autoridades revisen a fondo qué tipo de educación necesita realmente el país.
“Los gobiernos deberían sentarse a analizar qué es lo mejor para los estudiantes, porque la educación sigue siendo la base de todo”, señaló.
En el terreno político, Raúl Garnica expresó preocupación por la pérdida de confianza ciudadana hacia los distintos niveles de gobierno, al considerar que muchos actores políticos llegan al poder con promesas que finalmente no cumplen.
“Desafortunadamente vemos que prometen muchas cosas y cuando llegan al poder se olvidan de la gente o terminan viendo solamente por sus intereses”, afirmó.
No obstante, reconoció que también existen políticos honestos y comprometidos que han trabajado por sacar adelante al municipio, al estado y al país.
Uno de los temas que más llamó su atención fue el relacionado con los programas sociales y las becas educativas. Recordó que cuando era estudiante únicamente obtuvo una beca gracias a sus buenas calificaciones y al esfuerzo de su padre, quien trabajaba como albañil.
“Me decían que si bajaba de ocho perdía la beca. Eso me motivaba a echarle ganas en la escuela”, recordó.
Desde su punto de vista, los apoyos educativos deben mantenerse ligados al desempeño y al compromiso de los estudiantes, pues considera que el esfuerzo debe ser incentivado.
“Ahora muchas becas son universales y a veces ya no existe esa motivación de esforzarse más. Yo pienso que todo apoyo debe tener un motivo y servir para impulsar a quienes realmente quieren salir adelante”, comentó.
Raúl Garnica Corona destacó que gracias al trabajo constante logró sacar adelante a sus hijos, quienes actualmente son profesionistas, ejemplo que considera prueba de que el esfuerzo personal sigue siendo fundamental para construir un mejor futuro.
“Gracias a Dios, trabajando por nuestra cuenta, pudimos salir adelante. Yo creo que si todos tuviéramos esa iniciativa de luchar y apoyar a nuestros hijos para que se preparen, tendríamos una sociedad mejor”, concluyó.
